
I
Difuminado horizonte.
Tus trémulas manos
Dibujan el cielo pálido
De atardeceres desérticos
Y lejanas distancias,
Frías, lánguidas canciones,
De viento,
De zonda
Del sur.
Caricias cálidas
De un centauro universal,
Estelar,
Dibujado de cometas
Y centellas nocturnas,
Aerolitos.
Halcones terraneos
Crispando la suave
Superficie congelada
Donde habitó el mamut.
Hoy tus pies descalzos
Conectan esta fresca soledad desquebrajada.
Abandona el sueño vivo
Para caer en el desenfreno de la pérdida,
Lágrima de inconciencia de camino desdibujado.
Abandona ese lugar de sueño
Para caer en la desesperación
De la calma de anhelo remediado.
Y la rendición de la llama desaparecida.
II
El arrollo desbocado
De cigarras extraviadas
Permanece distante
Y misterioso
Por ser tan interno
Como lejano..
¿Podrá ser que esté en mis pies de ánima alada?
Respetamos el rincón del lagarto
Y su mordida caricia de relámpago
Nos seduce
Por su delicado dolor de tuna apagada.
Quisiéramos ser sus ojos de total luz colorida.
Quisiéramos ser la desprendida cola del lagarto del desierto.
Podrida sobre el oro enterrado.
Descompuesta de calma ineludible de identidades desdibujadas.
Pero no somos más que el observador del árbol aéreo,
Del suspiro del viento seco y cálido.
Somos el sonido del visitante que aúlla en su noche un augurio
Que invadirá las palabras y quebrará con su significado
De lúcida estrella titilante.
III
El mapa del arco iris
Cohíbe los pimpollos de pan
Que antes de nacer sobre las violetas ciegas,
Deciden cerrarse por la timidez que el sol
Impone sobre sus pétalos marchitos.
Es la luna
La causa de su sexo.
Esa que imprime en las armas de las espinas
Una cruz de fuego impenetrable,
Una lámpara de sólidos colores de frío.
Porqué desear la tuna..
Está grabada en nosotros la línea de la flor
Que solo ven los que sienten con la piel quemada.
Y está lleno de camiones robados
Esta gruta índigo
De indios desesperanzados
De realidades frágiles.
Destruye!
Destruye el hilo..
Para jamás volver..
Este camino es solo de ida.
IV
Alas blancas de aire de viento de suaves palabras,
De halcón solitario,
Y pensamiento silencioso,
De relámpago apagado,
De pálido roncar de vibración estelar.
De frenesí fatal
De vehemencia descarrilada,
De calma de muerte,
De sábanas de nube
Y fragilidad de piedra.
De quemadura de sal,
Calma curación de leche
Y desierto sideral.
V
Incógnito destino
De post muerte
Y símbolo prohibido.
De público contenido
Y secreto medio.
De sabido prefacio
Y misterio escondido.
Grandioso templo de pluma araucana.
De respetar el redoble de los cascabeles y líquenes de sombra.
Penetra mis ojos, limpia mis dientes, barre mi pensamiento, destruye mis recuerdos.
Moja mi piel, descarrila mis caminos, abandona mis comienzo,
Desdibuja mis formas
Fractura mis enterezas, minimiza mis grandezas
Agrieta mi rostro,
Prohíbe mis reglas, encarcela mis libertades,
Libera mis barrotes.
Destruye mis paredes, para soltarme al temeroso frío dolor de la inmensidad del espíritu del tiempo.
VI
Dame la oportunidad
De amarte sin que tus palabras me amen.
De regresar a buscarte a mi lugar,
A mi cama solitaria.
A saberte lejana e inconciente de mi
A mil distancias de distancia
A una legua de armonía de mis manos imperfectas.
Mantente volviéndote de mí,
Hasta que te recuerde curado de ti
Mil veces más que hoy
Y mañana: soñaré…
Amar está en el viento..
Nací empeñado, con el corazón prestado..
Por venir al mundo sin poder.
A la brisa de otoño
De frío de fresa purpurina
De fragancia de fácil sonrisa.
Gáname el tiempo para que en mi carrera de visita de frágil flor
Nunca alcance tu sabia caricia de triunfo ciego.
Y este castillo de humo me lleve con él,
Mi corazón seguirá por siempre,
Siendo del viento.
VII
Luz radiante del sur,
Que me inspira la confianza de dar y recibir
La graciosa brillantez
De un apagón de risas.
Un abrazo infinito,
Casi ligero,
De alma gemela.
De fresca galantería,
De regalos y sorpresas.
Gracias y Perdón.
Todos tus gestos,
Manos y caminos
Están dibujados con el color más real,
Y mis manos solo pueden sentir las tuyas
Ciego…
En un mundo menor..
Deformado por la historia de las mariposas..
Angustiado y abrumado por las escamas púrpuras de sus alas de sueño.
Gracias y Perdón.
VIII
Gránulos de estrella,
Reyes de planetas,
Nebulosas
Y soles de rondó.
Caminos de escuela,
Rayuelas de lágrimas,
Historias de distancia.
Mis mejores amigos
Viven en sueños.
Viven tan hermosos
Como los ojos de quien sueña este sueño.
De real despedida,
De párpados abiertos,
Y despertar de noche en trance.
De frágil cabellos de ángel
De galáctica canción de
Polvorienta cuna.
De saludo despedido
De abrazo abrasado
Y golpe recibido…
De plegaria apagada.
Adrián Orellano
Difuminado horizonte.
Tus trémulas manos
Dibujan el cielo pálido
De atardeceres desérticos
Y lejanas distancias,
Frías, lánguidas canciones,
De viento,
De zonda
Del sur.
Caricias cálidas
De un centauro universal,
Estelar,
Dibujado de cometas
Y centellas nocturnas,
Aerolitos.
Halcones terraneos
Crispando la suave
Superficie congelada
Donde habitó el mamut.
Hoy tus pies descalzos
Conectan esta fresca soledad desquebrajada.
Abandona el sueño vivo
Para caer en el desenfreno de la pérdida,
Lágrima de inconciencia de camino desdibujado.
Abandona ese lugar de sueño
Para caer en la desesperación
De la calma de anhelo remediado.
Y la rendición de la llama desaparecida.
II
El arrollo desbocado
De cigarras extraviadas
Permanece distante
Y misterioso
Por ser tan interno
Como lejano..
¿Podrá ser que esté en mis pies de ánima alada?
Respetamos el rincón del lagarto
Y su mordida caricia de relámpago
Nos seduce
Por su delicado dolor de tuna apagada.
Quisiéramos ser sus ojos de total luz colorida.
Quisiéramos ser la desprendida cola del lagarto del desierto.
Podrida sobre el oro enterrado.
Descompuesta de calma ineludible de identidades desdibujadas.
Pero no somos más que el observador del árbol aéreo,
Del suspiro del viento seco y cálido.
Somos el sonido del visitante que aúlla en su noche un augurio
Que invadirá las palabras y quebrará con su significado
De lúcida estrella titilante.
III
El mapa del arco iris
Cohíbe los pimpollos de pan
Que antes de nacer sobre las violetas ciegas,
Deciden cerrarse por la timidez que el sol
Impone sobre sus pétalos marchitos.
Es la luna
La causa de su sexo.
Esa que imprime en las armas de las espinas
Una cruz de fuego impenetrable,
Una lámpara de sólidos colores de frío.
Porqué desear la tuna..
Está grabada en nosotros la línea de la flor
Que solo ven los que sienten con la piel quemada.
Y está lleno de camiones robados
Esta gruta índigo
De indios desesperanzados
De realidades frágiles.
Destruye!
Destruye el hilo..
Para jamás volver..
Este camino es solo de ida.
IV
Alas blancas de aire de viento de suaves palabras,
De halcón solitario,
Y pensamiento silencioso,
De relámpago apagado,
De pálido roncar de vibración estelar.
De frenesí fatal
De vehemencia descarrilada,
De calma de muerte,
De sábanas de nube
Y fragilidad de piedra.
De quemadura de sal,
Calma curación de leche
Y desierto sideral.
V
Incógnito destino
De post muerte
Y símbolo prohibido.
De público contenido
Y secreto medio.
De sabido prefacio
Y misterio escondido.
Grandioso templo de pluma araucana.
De respetar el redoble de los cascabeles y líquenes de sombra.
Penetra mis ojos, limpia mis dientes, barre mi pensamiento, destruye mis recuerdos.
Moja mi piel, descarrila mis caminos, abandona mis comienzo,
Desdibuja mis formas
Fractura mis enterezas, minimiza mis grandezas
Agrieta mi rostro,
Prohíbe mis reglas, encarcela mis libertades,
Libera mis barrotes.
Destruye mis paredes, para soltarme al temeroso frío dolor de la inmensidad del espíritu del tiempo.
VI
Dame la oportunidad
De amarte sin que tus palabras me amen.
De regresar a buscarte a mi lugar,
A mi cama solitaria.
A saberte lejana e inconciente de mi
A mil distancias de distancia
A una legua de armonía de mis manos imperfectas.
Mantente volviéndote de mí,
Hasta que te recuerde curado de ti
Mil veces más que hoy
Y mañana: soñaré…
Amar está en el viento..
Nací empeñado, con el corazón prestado..
Por venir al mundo sin poder.
A la brisa de otoño
De frío de fresa purpurina
De fragancia de fácil sonrisa.
Gáname el tiempo para que en mi carrera de visita de frágil flor
Nunca alcance tu sabia caricia de triunfo ciego.
Y este castillo de humo me lleve con él,
Mi corazón seguirá por siempre,
Siendo del viento.
VII
Luz radiante del sur,
Que me inspira la confianza de dar y recibir
La graciosa brillantez
De un apagón de risas.
Un abrazo infinito,
Casi ligero,
De alma gemela.
De fresca galantería,
De regalos y sorpresas.
Gracias y Perdón.
Todos tus gestos,
Manos y caminos
Están dibujados con el color más real,
Y mis manos solo pueden sentir las tuyas
Ciego…
En un mundo menor..
Deformado por la historia de las mariposas..
Angustiado y abrumado por las escamas púrpuras de sus alas de sueño.
Gracias y Perdón.
VIII
Gránulos de estrella,
Reyes de planetas,
Nebulosas
Y soles de rondó.
Caminos de escuela,
Rayuelas de lágrimas,
Historias de distancia.
Mis mejores amigos
Viven en sueños.
Viven tan hermosos
Como los ojos de quien sueña este sueño.
De real despedida,
De párpados abiertos,
Y despertar de noche en trance.
De frágil cabellos de ángel
De galáctica canción de
Polvorienta cuna.
De saludo despedido
De abrazo abrasado
Y golpe recibido…
De plegaria apagada.
Adrián Orellano